Bañera
Recordé su frase, aquella historia
sobre perlas ensangrentadas
flores pisoteadas.
Perlas ensangrentadas,
flores pisoteadas.
Alaska
Te observo tranquila, bañándote en los restos que deja tu reloj de arena;
grano a grano, cae el tiempo a través de tu venas. Llenas un descanso para siempre.
Diamantes, perlas ¡quién dió más!
La ruleta: una vuelta y otra y otra. Como el tambor.
Un barrilete repleto de plata y pólvora. Una vez más, he perdido.
¿O pierdes tú?
Y en la bañera, me arropo. ¡Sécame al salir!
El papel mojado no arde.

