Grand Canyon (Arizona)

California

 

 

Querido Alex: ¡Felicidades! Acabas de atravesar la barrera que separa al niño del hombre. Desde hoy, (18 de octubre ya para ti) la palabra futuro, ésa que cada día es más pequeña para mí, se convierte para ti en un puerta explosiva donde vas a pasar el resto de tus días, dueño de tus actos, palabras, acciones y omisiones. Quiero escribirte esta carta porque, hoy, cuando estés con tu ritual de beber tu primera cerveza legal y cumplas con nuestra tradición fumándote un buen puro, al menos sabrás que tu padre, jamás ha cumplido, cumple o cumplirá aquella sentencia de ‘¡padre! ¿por qué me has abandonado?’.

Hoy te levantarás mayor de edad. Eres legalmente adulto. No voy a recordar aquellas horas de medio día donde con los empujones de mamá, te ayudaba a nacer, sacándote escurridizo entre las piernas de ella. Allí estaba nuestra pequeña lagartija, única e irrepetible, porque tú eres único e irrepetible. Y así quiero que sigas siendo.

Espero. en estos dieciocho años. haberte sabido transmitir, con mis errores y faltas, los valores que, creo, debe tener cualquier ser humano, al margen de alturas o bellezas: honradez, seriedad, esfuerzo, compromiso, lucha, honor, amor y respeto por el prójimo. Sabes que nosotros cuando damos la mano, empeñamos nuestra palabra, y nuestra palabra es siempre ley. Respeta a los demás como quieres que los demás te respeten a ti. Llegarás lejos por tienes una sonrisa que no te cabe en la cara y aunque tengas tus tormentosos latigazos (¡y quién no los tiene!) eres espléndido y generoso. No dejes de serlo.

Y sobre todo, lo más importante, lo que tantas veces he compartido contigo, porque sabes que hemos compartido duras y maduras, es que recuerdes por qué he elegido la foto que hoy ilustra esta carta. Recuerda que soñamos con ver California y lo hicimos. Recuerda que dormimos juntos muchas noches compartiendo el mismo colchón, sin que eso nos importara. Recuerda que compartimos muchos kilómetros, botellas ilegales de Shiners vacías, puestas de sol, y que llegamos tan al Oeste como pudimos, metiéndonos en el Pacífico simplemente porque una mañana de noviembre, así lo soñamos juntos. Y saltamos también juntos frente a uno de los gigantescos milagros de la naturaleza, ese Gran Cañón que tan diminutos nos hizo sentir.

Eso es lo que hoy te regalo, pese a la distancia, pese a esta silente ausencia, tan ruidosa cada mañana cuando te despiertas con mi arenga personal guasapeada, porque eres caballero de arengas y nobles empresas. Mi regalo hoy es en forma de verbo. Quiero regalarte para tu mayoría de edad, esculpido en palabras, el verbo soñar. No dejes de hacerlo. De compartirlo, de interiorizarlo, de tomarlo hasta que, incluso, un día, no sepas si la realidad es en verdad un sueño. Porque fue un sueño traerte al mundo, un sueño verte crecer, un sueño verte reír, un sueño quererte y un sueño verte soñar. En realidad ese sueño, el tuyo, es también mío. Lo hicimos nuestro. Te he soñado siempre y hoy, más aún, en este cuarto solitario que bien conoces, donde noto cada día que me despierto tu cálido latir por cada unos de sus rincones.

California nos vio llegar. Y California nos verá regresar. Y como epílogo, siempre, esas notas musicales que tanto nos gusta compartir de ayer, hoy y siempre. Esta vez, también en sones de California porque fue esta canción la que nos unió en un sueño para siempre. Pero, es cierto, que también nos quedará Loquillo.

Y estoy deseando que llegue ese 15 de diciembre cuando, aquel sueño mío de quinceañero, nos lleve a los cuatro a recordar cómo la rubia que vino a probar el asiento de atrás, lo hizo porque en realidad eras feo, fuerte y formal. Y aunque, a veces, nos guste vestir de negro, en realidad somos adictos a los tupés galácticos y sabemos que ella, la rubia del Cadillac, nunca bebía ni la viste llorando porque luchó contra la ley y la ley ganó. Los rockers somos así, adictos al más bello ritual que verás y que el tiempo no borrará: el de ver dos corazones tatuados.

Alex que desde hoy, la sabidurñia de Palas Atenea te guíe y la fuerza de Zeus. ¡Salud y rock and roll!

 

Gran Cañón (Arizona) 2 julio 2017.

Grand Canyon (Arizona)