Cruce de caminos
Una y otra vez, esas rayas no dejan de subyugar la mirada del caminante. Caminante que busca salidas sin carril de deceleración para una dirección obligatoria. Y llega el cruce. La hora de elegir. Si es que hay opción.
La cruz... gamada, cristiana o de Caravaca. Tres cruces en el calvario. Mari Cruz desnuda y yo, crucificado, grito: ¡Padre! ¿por qué me has abandonado?
Uno, dos, tres... clavos, cuentas, paradas, estaciones o galones. Sangran mis manos, mi costado y la Cruz Roja acude en mi auxilio. Pero no era yo el agónico, sino el caminante. ¿Vidas paralelas o un cruce inesperado de papeles?
¿Cara o cruz? Elijo, pero perdí frente a él. Me imprimió su esvástica en la niña de mis ojos, mientras me dejaba su número tatuado en el antebrazo. ¿Cuento? ¿Para qué? Aunque llegue a cien perderé... y el caminante se cruzará, otra vez, en mi camino.
Por eso, sich ins Unvermeidliche schicken.
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Comentarios
...A veces caminos paralelos como vias de ferrocarril, que corren por el mismo tunel y en ellas, vagones casi unidos en misma velocidad y sentido con ojos gemelos que se miran pero ignoran el cruce... y luego la distancia aumentando a cada metro ... y luego el recuerdo y el olvido.
... y las cruces sobre las sufridas vidas y las cruces sobre los muertos y los muertos sin cruz , sin recuerdo... en el olvido.
... y las cruces de piedra que marcan los caminos y las cruces etéreas que marcan los renegados, los diferentes, los proscritos y los nombres tachados en cruz...
DEmasiadas cruces... ¿y si hablamos de círculos?
NO ... que los círculos son viciosos.
prefiero de triangulos, mucho mas divertidos,, ¿no?