Cuando te oigo
Llegar al borde del mapa es más difícil de lo que creemos o pensamos. Al final de esa línea en rojo o negro, empieza un universo azul. Ahora, de fondo, jamás pensé que el azul tuviera su sonido... el sonido de las olas... el ir y venir, como nuestra vida.
Siempre que me asomo al mar veo un inmenso lugar donde uno no es sino una gota; una gota con 38 años que no sabe si existe, se imagina o simplemente es un recuerdo pinchado en un corcho en la pared.
Eso no evita que desee oirte... para olerte tengo otros recursos. Sin embargo para llorate aún me queda el resto de los días de mi vida aunque esa travesía no tendrá más sentido que una pérdida total de sentido.
Y pese a todo, pienso que más allá no hay nada. Ahora... sólo quiero saber si existes... creo que sí.
Pongo atención desde la ventana... y te oigo.
Llévale las 8 letras de mi nombre... aunque no sea, yo.




Comentarios
gracias por todo
leyendo tu frase, me viene a la mente esta otra:Todas las puertas se hicieron para abrirse, al menos una vez.
bss.
"abreté sesamo".... o utilizar la cadera con cachete incluido y empujar!!!!
opciones que seguro has utilizado ante la adversidad, alguna vez.
bss, hoy con Vangelis.
Los milagros sólo ocurrían el las Sagradas Escrituras o en el Nuevo Testamento.
El resto es Literatura o cuento. Yo sigo achuchando.
Bssss con la Benegas de fondo... por eso me voy... me despido de ti...