La diosa de la ventana
Olvidarte; no. Quiero agradecerte que me dejes ser marco.
Recto u oblicuo. Cerrado o abierto. Opaco o traslúcido.
Anatomía policromática para dejarte los pantalones enganchados en el postigo.
Y postrado, miro para encerrarte en mi memoria, encuadrarte una vez más en esta foto fija. Me arranco el corazón para implantártelo y que lata, metálicamente, junto a mi doble de madera. Doblez de nogal. Espina doblada. Doble de espacio, de tiempo y de espera.
Inmóvil, casi transparente, te has tatuado sobre mi esquina más mentolada.
Me dejas sentirme como una ventana.




Comentarios
Déjame ser... serte
abrirme hondo
rechinar y fingir
Sé que estás, aunque sólo óxido escurra en el cristal.
esa frase me hara pensar..cafe en mano comienzo.
kisses
Es buen comienzo PIlar... ¿besos y café? excelente.
Más besos y un día, ese café.