El escondite
Aquella noche todo el consejo del pueblo había decidido darse cita en la Plaza de Oriente. Los habitantes clamaban justicia por aquella tropelía que había destruído de forma inexplicable, una de las costumbres sagradas de la vieja población de Cambas. Su establidad; su tranquilidad.
El más viejo, el más joven de los muchachos de quince años -edad desde la que se consideraba recto hombre a un ciudadano-, una mujer de treinta y cinco elegida al azar y la propietaria de la carnicería, configuraban el máximo órgano popular.
Juan, el levitador, de un golpe, retiró la enorme sábana negra que cubría el tablón cuadrado situado sobre el pozo central de la Plaza. Los gritos de horror se oyeron a varias millas de distancia. Algunos hombres vomitaron; y varias chicas perdieron el sentido, cayendo desplomadas al suelo de tierra rojiza.
Sin embargo, un silencio sepulcral embargó a la muchedumbre. Un niño de apenas diez años salió del escondite de la capa de su padre y gritó al pueblo que permanecía en una ataque de lisergia colectiva:
- Papá, si sólo son seis letras. Ahí dice ce, ere, i, ese, i, ese.




Comentarios
Este es mi cuento:
...aquella madrugada...no fue el sol quien rompió el velo oscuro de la noche...con gran estruendo una luz cegadora que manaba de levante iluminó el Valle del Agua...ya había sido anunciado por los oráculos...pero nadie quiso oírlos..o tal vez... ante lo que creyeron inevitable eligieron la sordera... un inmenso agujero desde el centro del lago comenzó a succionar las aguas, peces y nenúfares....las cenizas pronto cubrieron los prados, los animales y los tejados de las casas...¡¡ya están aquí!!...os lo dije...¡¡ya están aquí!! gritaba, loco, el único cuerdo.... por el cauce seco del río... como una fantasmagórica corriente humana ...partieron los habitantes en procesión de silencio.....sin equipaje, sin pavor...mudos...sin rumbo...¿destino? donde hubiera tierra libre de demonios y dragones...
Bsss..
Siempre ingeniosa Vic...