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Cuadro en VAGAMUNDOS

¿Se imaginan a la Vice de la Vega desnuda?

Hace unos meses, cuando María Dolores Jiménez,  concejala de Lepe posó desnuda para interviú, vi en la Red, un montaje en la que Espe Aguirre se destetaba también, simulando otro desnudo de la misma concejala en la revista de su pueblo.

Ahora le toca a las mismísima Sarah Palin.

Han descubierto en un bar de Chicago, en concreto, el Old Town Ale House, que cuelga en sus paredes un cuadro en el que la actual gobernadora de Alaska -candidata a ser vice de los american people-  es dibujada -oníricamente-desnuda.

Destacan en el dibujo, un arma, unos pechos equivalentes -en tamaño-, un discreto pubis,  unos enormes pies -los suyos, que lo son- y esas sandalias rojas que le quitan protagonismo al color rojo -así es- sempiterno de sus uñas -de los pies también-. Puro fetichismo. Elliot Mitchen es el propietario del bar y el autor del dibujo.

¿Se imaginan colgar, for example,  en un bar de Valencia, un cuadro en el que la Vice de la Vega sea la ilustrada desnuda?

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Tarde de cubalibres

Son casi las 5 de la tarde. ¡Coño, qué hora más torera! La verdad es que sí. Van las gentes a estas horas resoplando a modo de toros que pegan sus cuartos traseros contra la tablas. Resoplan y rezuman... joé que caló, y eso que es 3 de marzo. Las gentes, por Jaén, miran al termómetro. ¡Ucha nene, 26 grados! ¡Lairgen... ¡este verano nos duchamos con cocacola! ¡Ja y lacituna perdía! ¡Joé que caló! Es todo un misal que se repite por cada esquina.

Esto que bien podría significar la dramatización de una conversación entre dos paisanos jaeneros, es la puritita realidad wey. Vengo caminando  por el caminito verde que me lleva a la oficinita, y parezco un astifino, negro bragao, recién llegado a chiqueros después de una corretá por la calle Estafeta.

Pffffffffffff. Soplo y me resoplo los bucles de la frente. Me paro en el semáforo de la Plaza de las Batallas y mientras espero a que el muñeco verde se ponga caminar -creo que anda bajo la astenia primaveral también por lo que tarda en cambiar de color... y eso que aquí abunda lo rojillo-, se cruza conmigo un paisano de los medios y me dice: ¿Qué, Fernando? Amos con la tarea ¿no? Ya -le digo yo-. Pa´la ofi a currá con la que está cayendo -asevero-. Con esta tarde de caló, hace de tó menos pa trabajá... deporte, paseo o mejor, to la tarde de cubalibres. Eso, eso, -respondo casi en un sobreactuado respiro acólito ante la falta de humedad en el ambiente-.

Nos despedimos con ese gesto tan típico de aquí: una levantada de cejas... taluego.

 

The Menaced Assassin

Miro, miras, miran.

Seis horas: tres que observan; tres despistadas o escondidas.

Los pechos duros reciben el eco de un grito que no llegó;
sin embargo, la gramola lo reproduce: vinilo ensangrentado.

Sexo impúbico; -¿listo para marcharte?-.

Tras la muerte, el orgasmo.

Onanistas windownianos que se masturban tras el muro dejando impresas sus firmas.

Bombín inglés... o mejor, bomba en tus ingles; muerta.

Porra y red.

El altavoz abducirá estas letras como al que mira.

Cuatro esquinas; seis nombres y tú, yaciendo en una balsa de leche masculina.

 

*(Anotación al calor del cuadro The Menaced Assassin. Renè Magritte. MOMA-NYC)