¿Ibas a saltar?
Te lo dije... aquella pared, es el muro de las lamentaciones, es el conjunto de ladrillos que todo lo puede y salvo mil cañones por banda, no hay quien lo derribe...
Sabes que aquel muro existe aquí y allá... tiene forma de lingotes, banderas, burkas, kuyifas, leopards, AK47 y demás juguetitos sexuales... y como te vuelvas a asomar llegará el de la hoz con el martillo y te desvirga el pescuezo.
Recuerda que mi pared...ésta que tiene color piel... sirve pare escribir tu nombre y el mío dentro de ese círculo de tiza... que yo no te voy a pegar una paliza... que sí, que con medio arco aquí y allí, haces un corazón... que a mi no me importa que te asomes por encima de él de vez en cuando...
Pero si vas a saltar y colarte dentro para que juguemos al corro de la patata o que llueva que llueva la virgen de la cueva , o al 1, 2, 3 el pollito inglés... vente como la última vez, que aquí, dentro, se está calentito y no nos hace falta ni trapos de colores, ni herramientas, ni cananas... sólo páginas en blanco para poder llenarlas con las veces que podré decirte... ¡salta otra vez!



