Invitado de piedra
Y sigo de invitado de piedra:
frío, ausente, quieto...
inane de aliento,
cojo de latidos,
manco de mirada.
incompleto...
errante, gastado, inútil;
resto ambiguo de lo que no supo,
lágrimas tan invisibles que la luz
pudo llegar hasta las ultimas grietas
de tu cara, lavada con saliva de olvido.




Comentarios
Mientras la poesía tengan espacios donde anunciarse, todavía nos queda la posibilidad del optimismo y la alegría espiritual. Todo lo que se realice por fomentarla, constituye un acto de supremo amor a la vida. Felicito a ustedes por mantener encendida esta llama que muchos desean extinguir.
Un abrazo y el compromiso siempre vigente de apoyar a quienes han sido tocados por el don de hablar por los que no pueden
afectuosamente
Pablo Cassi