Juicio de valor
espera se levante el velo de la vista decisoria,
con sentencia invisible;
condenar al procesado por advertir
que el coraje fue el asesino
de la opresión del tenedor de la camisa verde.
Se alzó con armas intangibles
usando la razón y apoyado en fugadas ilusiones;
pasó por cientos de trincheras cavadas por esclavos del ayer;
los miraba a los ojos albergando visiones de victoria.
Portó durante largas ausencias, alicates
cortadores de esos eslabones que los unían
a la gran bola de la mediocridad.
Fue traicionado por tus monedas de oro bajo
y entregado a los vigilantes del reloj,
contadores del tiempo que resta para la muerte.
Se levanta la sesión: no hay testigos, sólo acusación.
Se cierra la función: condena a galeras.
A remar a favor de la corriente,
con su ojos tapados,
oculto tras su bandera blanca, perdedor.
Invidente luchador: morirá con el corazón congelado.



