¿Qué les pasa a las alemanas cuando llega el calor?
El Doctor Therbürg andaba esa mañana completamente desasido de la realidad. Dos días antes, el Frankfurter Allgemeine Zeitung había titulado a cuatro columnas ¿Qué le pasa a las alemanas cuando llega el calor? No pudo evitar descolgar el teléfono de su despacho y realizar esa llamada que tenía pendiente a su homólogo y compañero Doctor Smith, en Oxford.
Tras casi una hora de conversación, el Doctor Therbürg, al colgar, clavó sus codos en la mesa, se tapó con las palmas de sus manos los ojos y un grito desgarrador salió de su menudo cuerpo. Se sabía poseedor de la solución de aquel enigma que tenía sumido en una duda nacional-existencial a más de 40 millones de féminas, hijas todas ellas, de la gran Deutschland.
Volvió a hojear el Frankfurter Allgemeine Zeitung e intentó atisbar en aquel artículo el motivo que había llevado al redactor jefe, Gerard Börse, a lanzar aquella pregunta, casi prohibida, a la calle... ¿Qué le pasa a las alemanas cuando llega el calor?... se preguntaba y repreguntaba en silecio el Doctor Therbürg.
Volvió a coger el teléfono. Tras marcar parsimoniosamente todos los dígitos del número de su casa, avisó a Marlene, su mujer, que llegaría más tarde.
Marlene llamaba a la Policía cuatro horas más tarde para denunciar el retraso extraño de su marido.
El teniente Alex Fritz le confirmó la noticia:
- Señora Therbürg; su marido ha fallecido tras intentar tragarse el Frankfurter Allgemeine Zeitung. Pero algo nos ha sorprendido. La portada del diario tenía subrayado en rojo la frase que estos días todos comentan: ¿Qué le pasa a las alemanas cuando llega el calor?
Marlene, en un gesto espontáneo, le arrebató de su funda costal, la parabelum luguer al Teniente Fritz. Primero le disparó a él. Sus genitales volaron. Luego, introduciéndose el cañón, aún humeante del arma en su boca, se levantó la tapa de los sesos.
Hoy, treinta y cinco años después de leer esta noticia, una amiga me preguntaba desde Londres ¿Qué le pasa a las alemanas cuando llega el calor?
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Comentarios
Muy sencillo, hombre.
Vamos a ver...
Si hablamos de la ensaladilla, ya sabes, esa de patata y frankfurt, (con esa salsa amarillenta que le echan que vete a saber qué será), más conocida como "alemana", pues que se le salen unos bichillos con una pinta de salmonella que echa pa'trás. Hay que ponerla en la nevera. Eso le paso al Dr. Therburg (curioso nombre), se le olvidó decirle a su mujer que se acordara de meterla en el refrigerador y cuando vió las ronchillas que le salieron en sus partes, no lo soportó y se obstruyó la glotis con lo primero que encontró.
Si hablamos de misterios de la Humanidad, nadie sabe lo que les pasa a las alemanas cuando llega el calor y nunca nadie lo sabrá. Pero la incognita se extiende a las alemanas, a las españolas, a las de la China popular y a las de la madre que las parió.
Un misterio, macho.
Un abrazo.
Me ha sorprendido gratamente leer este relato, me ha conmovido pero me ha encantado, es de esos que te enganchan y el final es impensable. Felicidades, en serio, me ha encantado. Te mando un saludo porque el otro día entraste en mi bloogg y me dejaste un saludo. Gracias y espero que sigas visitandome...ja,ja..Marola.
http://marola77.wordpress.com/
Pues ellas no sé, yo que soy española cuando llega el calor me quito mucha ropa...las alemanas cuando yo las conocí (de niña) eran muy frias en general, pero ahora no sé...los tiempos cambian.
Te abrazo muy fuerte Fer.
Bs.
Debe ser ese el misterio que atenaza a ellas, sin distincón de nacionalidad. Gracias ESteban
Marola pues me alegro mucho de esa "enganchada". Lo de entrara en tu blog lo volveré a hacer... tenlo por seguro. Y de seguir... claro, no lo dudes.
Los tiempos cambian... la vida cambia... todo cambia... menos tú, siempre ahí... gracias Anna, Te devuelvo los abrazos.
Tendran que sufrir las -emociones del CO2- y sobre todo acostumbrarse a realizar varias cosas al mismos tiempo ... una de ellas pasar calor....
Un abrazo a todos los alemanes.
beeeso... Paz
¿Pasar calor? En Sevilla ha sido reventar... de calor, claro. Bss Paz
Gracias pero te he dicho lo que siento y cuando lo he leido me ha "enganchado"...me gusta. Gracias Marola
Me parece perfecto Marola... me gusta que te hayas enganchado... ese término además tiene un énfasis especial...
Si no hubieras especificado lo del calor al reventar te hubiera quedado mejor¡¡¡¡¡
Disimulaaa....
En todo casao, en Sevilla siempre es reventá de weno que stá to