La llamada jónica
Esta es una semana repleta de novedades y buenas noticias. Pero sin duda lo mejor llega al final; el final de esta semana. El sábado, vía Italia, nos espera Grecia. En concreto Zante, una de las islas jónicas.
Siete días para contar las viejas leyendas de Odiseo o esperar a que Calíope venga a visitarme en forma de ola o tal vez, de inspiración vital y reconducir la travesía por esta vida que, a veces, se torna inesperadamente caótica.
No llegaré a Ítaca, isla mitológica. Eso lo dejo para otra ocasión; pero cada vez estoy más cerca de sus costas. Y el viaje sigue siendo una aventura. Mientras, quizá me cruce con Penélope, Telémaco o el porquero Eumeo.
He comenzado a sacarle brillo a mi escudo.




Comentarios sobre La llamada jónica
Maravillosas piedras hinchadas de historias e Historia.
Tú, en ¿avión?.
Yo, a lomos de Pegaso; sobrevolando ese hermoso mosaico que componen las pequeñas pinceladas marrones sobre los azules infinitos.
Seguiré un rato más en brazos de Morfeo...
¡¡Feliz viaje!!
Sí, en avión. En 2009 iré a lomos de una moto. Una Harley, vamos... ;-)
Gracias Ana... ;-)
Ulises...¡cuidate de las Sirenas!...no te dejes embaucar por sus cantos...ya sabes...amarrate bién al mastil y en tus orejas ...auriculares...con tus preferencias....Morrison tal vez...para no quedar hipnotizado...que luego ya sabes lo que pasa con estas criaturas...bien por arriba pero ¿por abajo?
¡Cuádriceps! Pero si no tengo de eso... ¿no? Gracias Ana. Nos vemos esta noche. Bss
Sí, tal vez huelan a mar o pescado que bien pensando tampco es un olor extraño en esas criaturas... Bss Catarina
Los hay con suerte!