Miseria humana occidental
A veces se me revuelven las tripas. No lo puedo evitar. Miro esto y me acuerdo de mis hijos. Hijos con la mayor de las suertes de este Mundo (esta noche, antes de acostarse, espero lean esta anotación).
Pero ello no es óbice para no recordar(nos/os/les) cada día que tenemos la obligación de no mirarnos más nuestro puto ombligo lleno de envidias egoistas y crematísticamente miserables, levantar la vista y ver qué pasa más allá de nuestras narices envueltas en perfumes carísimos, cocaína a raudales y que sostienen gafas de sol de 250 euros la unidad.
Por eso hoy me hago eco de la exposición fotográfica "Perú: Historias de trabajo infantil" que se inaugura el próximo viernes 8 de febrero de 2008 a las 19:00 H en la Sala Municipal de Exposiciones Plaza Mayor, situada en la Plaza Mayor nº 1 de Torrejón de Ardoz (Madrid) organizada por Global Humanitaria.
La muestra está compuesta por 41 fotografías y diverso material gráfico, en las que los protagonistas son niños obligados a trabajar en Perú, concretamente en el lago Titicaca, en el vertedero de Valle Sagrado, en el cementerio de Arequipa y haciendo ladrillos en Salcedo. Respecto a los niños de Valle Sagrado, Juan Díaz fotógrafo de Global Humanitaria y autor de las instantáneas, comenta: "No se hasta qué punto son conscientes de la dureza de su trabajo, pero sí que la sienten, yo trabajo duro, hermano, comentan. Madrugan mucho, se pasan todo el día trabajando, y les ves, antes de cenar y acostarse, realmente cansados, porque, además de todo lo que se les exige, no dejan de jugar, de correr, de gastar y recibir bromas".
Esta exposición podrá verse desde el viernes 8 al domingo 24 de febrero de 2008




Comentarios sobre Miseria humana occidental
Las imágenes de estos niños parten el alma, te hacen sentir verdaderamente mal si piensas en todo los excesos que cometemos a diario, pero no debería de quedarse en eso, sentimientos, creo que todos podemos hacer algo.
Saludos
Organizándonos y buscando la coherencia en nuestros actos.
Denunciando y no tolerando abusos, ...
Sin miedo.
besillos
silvia
El comentario anterior no es anónimo. Lo firmo.
silvia