Ni-nada playera
El tanga jugaba entre las piernas de su dueña. Mientras, el sujetador desescalaba los pezones que, adornados, se asemejaban a platos de tazas de café. Y llegó el chorreón de la protectora. Siempre policía; vigilante. El tanga, cabreado, se soltó dejando la melena al viento de su rubia propietaria que corría tras él pespunteando un enorme reguero blanco tras de sí.
* Málaga. 25.5.09.




Comentarios sobre Ni-nada playera
EL BORRADOR DEL TANGA ATACA DE NUEVO...JA JA JA
BESOTES DE SEXY REBELDE
No es exactamente el borrador... pero algo tiene que ver.
Hoy, más.