No quiero ser...
No quiero ser miel helada
ni sal disuelta en vaso de agua,
tampoco negro mate conjugado
con blanco albino,
ni siquiera rey del cuarto de estar
donde espero a mis horas,
ni contador de historias inventadas
para manchar papeles de estraza.
No quiero ser marinero de tierra seca,
ni pescador en ríos de lava;
No quiero cazar pájaros disecados,
ni coleccionar sellos con tinta roja,
matados día a día,
por la mano de ese triste hombre;
Tampoco seré el que te pasee bajo palio
ni llore tus ausencias en la acera del olvido;
Sólo seré -voy a ser- ése que
espera que, permanecer a tu lado,
sea el milagro de amar cada
abrir de ojos cautivos,
sumando los segundos que cuentan
en la adición del final de nuestras vidas
porque, cada día, nace un beso nuevo.




Comentarios
Exprimes el tiempo y eso te alimenta, el amor se aferra cada segundo.
Un beso