Pobre en letras
Cuando uno lleva el saco roto, va dejando un reguero de olvido por allá por donde transita. Si además del saco, es el bolsillo el que tiene un agujero, son las palabras las que se las lleva el viento.
Si a todo ello unimos que los bajos de los pantalones están deshilachados, restos de tu cuerpo regalas a las baldosas de la acera que se adhieren como tatuajes urbanos para que los demás los pisoteen sin letras al portador.
Sin embargo, con un disparo en la cabeza, el agujero está en tu cerebro. En él entra el viento y el viento, como siempre, llega, sopla y se va...
Te deja pobre de letras. Paupérrimamente arruinado.




Comentarios sobre Pobre en letras
Las letras nunca son pobres si salen del alma. Sólo se queda arruinado el que al leerlas pasa de largo en la estación de la emoción.
El viento también deja palabras y sobre todo esperanza aunque tenga que pasar por el tunel que dejó la huella de un disparo.
Hay disparos que matan...otros resucitan el alma.
Bss.
En todo caso, Anna, los disparos matan... pero qué más da si en la vida ya no hay más vida que la propia muerte... y en la muerte, nada.
Bss