Siguen siendo invisibles
Calíope venía hacia mí. Descalza. Ella siempre caminaba así. Sobre la arena, en el agua. Descalza. Sus pies eran silenciosos; dejaba pasos invisibles. Aquella habitación jamás naufragaría con nosotros dentro, gracias a su desnudez. Pies desnudos, manos desnudas, pechos desnudos... pensamientos desnudos.
Y sin embargo, todo fue tan efímero... tu desnudez, aquella habitación.
Palabras embarrancadas en una cuneta abrigadas por una noche lejana; y la carretera de compañera.
Ahora veo a Calíope caminando junto a mí.
Y ella, sus pies, siguen siendo invisibles.




Comentarios
valla fotos más guarras
En la virtud de enseñar, está el acierto de no mirar...
vamos de sorpresa en sorpresa ultimamente con los comentarios...
q fuertee¡¡¡¡
aguantas bienn... b
vamos de sorpresa en sorpresa ultimamente con los comentarios...
q fuertee¡¡¡¡
aguantas bienn... bs
No se que paso... salio doble y anonimo... soy Paz . La de SG
No se trata de aguantar... se trata de respetar y a la/el que no le gueste este blog, pues simplemente que ni lo lea, ni lo vea, ni lo huela... en fin Paz... bss