Soitu.es cierra: ¡increíble!
No lo puedo creer. No lo puedo creer. No lo puedo creer. El proyecto personal de Gumersindo Lafuente con el BBV detrás, acaba de bajar la persiana metálica: cerrado por derribo. No lo puedo creer. Siempre digo lo mismo. Una ventana menos para respirar el aire de la libertad que nos merecemos.
Recuerdo que empecé en Soitu.es gracias a Juan Benítez. Allí hasta conseguí que me abonaran unos dinerillos por eso de escribir. Pero hoy, su director, se despide con una lánguido Hasta la vista y gracias.
La aventura ha durado 22 meses. Un pena. Una gran pena. Y yo que cada día que pasa no dejo de aguantar los palos de mi sombrajo, no doy crédito a la noticia.
Habrá que reflexionar sobre el camino que llevamos, pero siempre hubo un dicho que afirmaba que la Red no hace viables negocios inviables en el mundo offline.
Puede ser que la prensa-medios de comunicación como tales, ya sean un negocio, se mire por donde se mire, inviables. H.S.E.
Comentarios sobre Soitu.es cierra: ¡increíble!
Hola Fernando, yo también he escrito algo, un poco más crítico, como tú sabes que soy yo. Espero que le eches un vistazo ;)
http://juanbenitez.wordpress.com/2009/10/27/el-cierre-de-soitu-es-en-tecnobloggers/
Copio mi respuesta en el blog de Juan.
Querido Juan. Suscribo todo lo que dices porque desde 2004 fecha en la que me subí definitivamenta a este carro tecnológico mucho ha cambiado. Sí y sobre todo llegué e Soitu.es de tu mano, siempre a mi diposición. Habrá más de un motivo; millones quizá. Pero sé lo que cuesta tener un chiringuito abiertoi con estrcutura estable e ingresos inestables, con picos, valles, caídas… etc. Eso no lo aguanta ni el Tato. No sé pero intentar hacer rentable un negocio en 22 meses -en el master me enseñaron que eso es como mínimo 5 años- es complicado con estructuras amplias, fijas y mirando siempre de reojo a semejantes tipo ‘El Mundo’ o ‘El País’ con una estructura empresarial de miedo detrás. Seguirán ‘20 minutos’ como fue ADN y así sucesivamente. ‘El Economista’ abandona el quiosco… ¿crónica de una muerte anunciada? Me temo que no. Procesos de maduración de mercados. Nada más.
Eso sí… a este ritmo políticos y funcionarios los únicos que se salvarán.