Una tarde con Bob
Entre tus pequeños pájaros
que tejían sus nidos triclores,
me paseé una tarde ociosa
envuelta en viajes marianos;
la enseña puntaguda señalaba
hacia el ocaso del poniente,
y las nubes, me taparon
el final de los días con estas rastas
trenzadas por aullidos en fase
agónica;
reververaciones del pasado
que hasta tu reggae ha olvidado ¡oh Bob!



