El tiempo, juez inapelable
(Artículo publicado 12-4-07 en www.juridicas.com )
Con este viejo aforismo, las abuelas siempre nos han ido enseñando que el tiempo, juez inapelable, coloca a cada uno en su sitio. Ahora, gracias a Internet, puedo leer con cierta vergüenza ajena, por lo testarudo, frío y mortificante efecto de las cifras, lo que escribía en esta Sección de Derecho de Tráfico -gracias Jurídicas por estos aires de libertad- durante muchos años sobre el tan manido, mal usado y vendido al mejor postor, concepto de "seguridad vial".
El día 20 de julio de 2005 asistimos a la publicación en el BOE de la Ley 11/2005 que reforma la Ley sobre Tráfico que implantaba el carné por puntos.
Esta reforma aún debió esperar un año más. Su disposición final segunda establecía que la presente Ley entrará en vigor a los 20 días de su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE). No obstante, los preceptos en los que se regulan el sistema del permiso y la licencia de conducción por puntos, así como el Anexo II (infracciones y puntos), entrarán en vigor cuando lo haga su normativa de desarrollo y, en todo caso, al año de la publicación de la citada Ley en el BOE. Y allá que nos fuimos.
En numerosos artículos publicados en esta sección como El carné de conducir por puntos. ¿Estamos preparados? (junio 2004), Las infracciones para profesionales y la retirada de puntos: actual situación en la tramitación parlamentaria del proyecto de Ley (enero 2005), Más reformas, más puntos y menos derechos (septiembre 2005), Regreso a la siniestralidad (abril 2006), por citar algunos, siempre dije que este sistema, el de carné por puntos, no sería la solución para la siniestralidad en España. Aporté, en todos ellos, análisis jurídicos, comparativas, accidentes, sistemas jurídicos europeos, etc. Algunos no me creyeron, otros me criticaron y otros muchos, en silencio, porque conocen la esctructuralidad de la sinisteralidad en España, han esperado agazapados para que el tiempo también les de la razón.
Esta Semana Santa, en 2007, con el carné por puntos ya en vigor gracias la nefanda Ley 11/2005 que reforma la Ley sobre Tráfico, con campañas archimillonarias llevadas a cabo por una DGT de "diseño", los datos son más que llamativos. El efecto ha sido nulo, o aún peor. La cifra de fallecidos es escalofriante.
Nuestros políticos se han empeñado en compararnos siempre con Europa. Aquí dejo alguno datos de cómo están, por ejemplo, algunas de nuestras principales vías en España en el artículo "Despeñaperros: lo que la DGT esconde" . Las carreteras por las que transitamos en España, algunas de ellas de necesario uso diario, presentan paupérrimas condiciones de seguridad.
Ayer, en un evidente ataque de nervios ante las alarmantes cifras, el Ministro Rubalcaba dijo que el carné por puntos "no es una pócima milagrosa". Por su lado, Blanco, Secretario de Organización del PSOE hablada de "reducir los límites de velocidad en las carreteras secundarias". Tal vez haya olvidado, o quizá no, que los 15 millones de desplazamientos de esta Semana Santa se han producido en la A1, A2, A3, A4, A5 y A6; todas ellas, carreteras que integran la Red de Carreteras del Estado, que quedan bajo la tutela del Ministerio de Fomento, que por cierto, estos días anda "desaparecida", la Ministra claro.
Practicamente desde que el vehículo se convirtió en un elemento de consumo, unos de sus efectos, fue el incremento de la siniestralidad vial. Ya desde los años 60 este fenómeno empezó a preocupar de forma notable a todos las instituciones, fabricantes, partidos políticos, gobiernos, investigadores, etc.
Hoy en Europa es la primera causa de muerte por cualquier patología interna o externa en las personas de hasta 35 años; sin embargo las previsiones de los Planes de Salud para el 2010 pronostican la extensión hasta los 45 años.
En cualquier caso, la ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (OMS) revela cifras impresionantes de mortalidad de tráfico en países del tercer mundo con alta demografía, que alcanzan valores de catástrofe cuando suman con 1 millón doscientos mil muertos de 2003, diez veces más muertos que en la suma de todas la guerras.
La seguridad vial viene integrada por los siguientes factores: "Factor hombre", "Factor vehículo" y "Factor vía". Mientras que todos lo que están implicados en poner en marcha medidas efectivas y reales sobre la "seguridad vial" no asuman que hay que conjugar estos tres elementos, estaremos perdidos y otra vez, otras vaciones, puentes, fines de semana, etc, etc, nos dejaran cientos de seres queridos.
Fernando R. Ortega
Abogado, experto en Derecho sobre Tráfico
www.fernandortega.com

