Tiffani de la frontera
Días atrás, intercambiaba con Cristina Monteoliva, a través de Facebook, opiniones sobre Submáquina, la novela de Esther García Llovet, editada por la editorial Salto de Página.
En algo coincidíamos después de leer su crítica en La biblioteca imaginaria: la forma de escribir de su autora es diferente. Breve, lejos de barroquismos pretenciosos que intentan justificar lo mucho que sabe el autor. Cierto que yo contaba con una ventaja: estuve en la presentación de la novela en Madrid, en El bandido doblemente armado y pude charlar con la autora.
Submáquina es en realidad un conjunto de relatos que la autora decidió unir para formar esta novela. Por eso es poliédrica, muestra a la protagonista desde diferentes puntos de vista, empezando por el hecho de que ni siquiera tiene un único narrador -CM-. Tiffani Figueroa, su protagonista, es el leitmotiv de Submáquina.
Pero a diferencia de lo que observaba Cristina, esta novela está llena de imágenes cinematográficas que bien podrían estar sacadas de Perdita Durango, Traffic, Amores Perros, Babel o No es país para viejos.
Una frontera y un sueño: pasar al otro lado y dejar éste lleno de miseria humana porque Submáquina es un collage de miserias humanas. Taquerías, insomnio, muertos y capítulos en formato de bala (todos son partes de un revólver -CM-).
La autora no buscaba estos guiños cinéfilos sino más bien, breves e intensos homenajes a la novela negra de las que es compulsiva lectora. Esther García Llovet es, en las distancias cortas, tímida y huidiza. Sin embargo, escribe con la misma precisión que un buen killer hace su trabajo. Va a tiro hecho.
Y una frase de Esther: la Literatura es como una aceituna. Te la metes en la boca y lo que sobra no se parece en nada a lo que te has comido.
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Comentarios sobre Tiffani de la frontera
Y como ya te comentaba, al no tener esos precedentes cinematográficos, pues no he visto ninguna de esas películas, no puedo yo establecer esa relación. De ahí que ciertas partes me parecieran más originales, quizá.
En fin, amigos, lean este libro, y sigamos hablando luego de él.
Fer, gracias por nombrarme a mi y a la Biblioteca Imaginaria.
Besos muy lejanos (que nadie se acerque hoy mucho a mí, que le pillo este mail resfriado),
Cris Monteoliva
También he contestado al mensaje que has dejado en La Biblioteca.
Gracias Cris. Ciertamente al final es de lo que se trata: distintos lectores, distintas visiones, todas útiles para inducir al nolectoraún a que vaya a la librería y pida la novela.
Voto particular: los de Salto de Página, lo están haciendo muy bien. Ediciones cuidadas, escritores muy aceptables, y atención con los bloggers... nada desdeñable, por cierto.
Añado: la tarea que estás realizando en 'La Biblioteca imaginaria', a riñón, destacable por supuesto. Besos.
Espero que un día compartamos columna al alimón en Ideal... hablaré con Pablo Madina...
xxx
Lo corroboro: Salto de Página es una gran editorial, en todos los sentidos, que se porta genial con los que reseñamos libros.
La verdad es que yo con las editoriales que trato no tengo queja. De las que tengo queja son precisamente con las que no quieren trato conmigo, esas que no aprecian la labor que desde las webs estamos haciendo a la hora de acercar la lectura al público, en general.
Pues no estaría mal eso del Ideal...
Más besos
Cris... acretda una vez más tu reflexión. Pero es el problema de los 'grandes' que seguirán siendo así. Según Pablo Mazo... estas críticas son mucho más honestas... y en eso estamos de acuerdo. En cierto modo nos lo dijo también en 'Comunicando', Vicente Luis Mora.
Lo de Ideal... estaría bien... sería algo así como se hizo en su día en El Mundo aquel cruce de misivas entre LM Anson ( de la RAE) y Cayetana Ávarez de Toledo (ahora ppera congresual)...
¿Se lo propongo?
Llegó aquí por un cúmulo de casualidades y en líneas generales, un vez leída la mitad del libro, estoy de acuerdo con lo que comentáis sobre la colección de cuentos-novela de Esther García Llovet, pero me gustaría destacar dos homenajes explícitos de la autora, uno al libro "Llamadas telefónicas", de Bolaño y otro a "Elephant", de Van Sant, lo que habla del equilibrio literario-cinematográfico de un libro oscuro, casi negro, tremendamente morboso, lynchiano.
Fer, eso del intercambio de cartas estaría bastante bien, creo que podría ser interesante y hasta divertido
CRis voy a ello.
Juan Carlos gracias por tu aportación. Es como dices. Fíjate que anoche me acordaba que hasta en un pasaje del libro me recordaba al Club de la lucha.
El libro es muy negro o muy blanco, en el sentido de que al ser mucha miseria la que se descruibe hay que tener el corazón blanco para escribir as´ñi de negro.
Un abrazo y reitero mi agradecmdiento por tu aportación.