Tu nombre
Acabando el tránsito por la ruta
que me lleva al final de los días,
se perciben las letras de tu presencia
enganchadas en la brisa de la costa;
las olas saben a tu boca
y la arena desprende
ese aroma que tu piel deja
impresa en cada caricia de hotel;
el tacto de esta concha
que ahora paseo entre mis manos
se traduce en gotas de tu ser
que riegan las curvas
que la vida dejó en mis palmas
y que marcan el destino
de un acabar inexorable;
y llegará como el otoño,
dejando las calles sembradas de algas ocres;
trato de vivir respirando por tus pulmones,
de soñar envuelto en las sábanas de tus besos
de finalizar esta travesía aprovechando la brisa
que recibo cada mañana,
porque el aire huele a tu nombre.



