Rubias y Cadillacs

Ibamos a rubias y Cadillacs. Discutíamos si en el asiento delantero o en trasero. Teníamos tiempo, botellas de alcohol y las noches jamás acababan hasta que colgábanos los tirachinas de aquellas rubias en las antenas de nuestros Cadillacs. Jugábamos a ser piratas. Competíamos en octanaje y condones. Eramos jóvenes. Nuestros tupés dibujaban garabatos en sus […]

Leer mas»