La bañera

¡Cuéntame historias! ¡Cuéntamelas! Me da igual que sean verdaderas, falsas, inventadas. ¡Cuéntamelas, por favor! De palabra, obra u omisión. Sin pecado, concebidas. O pecadoras. Hace tanto tiempo que no escribo historias que parece que mi cerebro se quedó mudo. Ya no sé a qué sabe una piel oceánica o si la noche es oscura por […]

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